LA
JUBILACIÓN
La
jubilación determina que una persona ya no se encuentra
física o mentalmente capacitada para continuar realizando el
trabajo que
hasta entonces hacía.
La
jubilación puede ser de tipo
ordinaria ,
cuando la persona cesa sus labores por alcanzar la edad estipulada
por la ley para dicho efecto; o extraordinaria,
cuando bruscamente debe prescindir del trabajo por cuestiones de
causa mayor, accidentes, discapacidad, etc. En ambos casos, se
necesita realizar un trámite administrativo para pactar las
condiciones del cese laboral y calcular el valor del monto que esa
persona pasará a cobrar como pensión jubilatoria.
Por
ejemplo: “Me
faltan sólo dos años para la jubilación”,
“El
presidente anunció un incremento en la jubilación
mínima”,
“Todavía
no cobré la jubilación de este mes”.
La
jubilación, por lo tanto, es la denominación de un
procedimiento administrativo a
través del cual una persona en actividad laboral deja de
trabajar y se convierte en un sujeto pasivo. Para llegar a la
jubilación, el sujeto tiene que alcanzar una cierta edad
establecida por ley. En la mayor parte de los
países
la edad de jubilación se sitúa alrededor de los 65
años.
Dejar
de trabajar, por supuesto, hace que el individuo deje de recibir
ingresos. El
estado
por lo tanto, brinda un a
renta al
jubilado para que éste pueda mantenerse. Dicha renta, que
también se conoce como jubilación, se mantiene hasta
la muerte de la persona.
La
jubilación es
un
derecho y
se encuentra establecida y reglada por la Seguridad
Social de
cada país. Consiste en la expedición de un dinero
mensual a aquellas personas que hayan alcanzado una determinada edad
o se hayan jubilado por otras causas. El Estado es el encargado de
pagar dicha suma y la misma se mantiene hasta que la persona
fallece. En cuanto al importe de la pensión que recibe el
jubilado, ésta se fija de acuerdo a diferentes
cálculos según
el país y la legislación vigente.
En
cada país, como lo hemos dicho, las leyes que existen en
torno a la jubilación son diversas. En algunos la edad mínima
que debe contar una persona para gozar de este derecho es de 67 años
(se excluyen aquellas personas que tienen alguna discapacidad y
pueden acceder a una pensión sea cual sea su edad); dicha
edad es relativa generalmente al trabajo que se realice, en el caso
de los empleos donde el esfuerzo físico es extremo o
peligroso, este límite suele bajarse. En algunas
legislaciones, sin embargo, se permite que los trabajadores
se jubilen antes
de dicha edad si han cotizado la cantidad de dinero estimada. Todas
estas cuestiones se encuentran establecidas por ley y cualquier
ciudadano tiene derecho a conocerlas acercándose a la oficina
correspondiente en su lugar de residencia.
Conceptos
relacionados
El
concepto de pre
jubilación,
pese a que muchos lo confunden con el de jubilación
anticipada, implica cosas diversas. Es un término no-jurídico
(desde el derecho un pre
jubilado
es un desocupado que no busca empleo); se trata de una persona que
ha llegado a un acuerdo con la empresa para la que trabaja a través
del cual convienen en finiquitar el vínculo laboral. En dicho
acuerdo la empresa se compromete a pagar un determinado porcentaje
del sueldo normal en materia de indemnización y a su vez
dialoga con la Seguridad Social para conseguir una jubilación
relativa a partir del momento del cese del trabajo.
Por
último, una jubilación
es parcial es
una jubilación anticipada en la que los involucrados reducen
su jornada laboral. La pensión que el jubilado cobra es
porcentual al salario que continúa recibiendo por su trabajo
parcial. Cuando esta persona alcanza la edad para jubilarse,
entonces accede a una jubilación ordinaria.
Para
terminar, cabe destacar que los fondos que permiten pagar las
jubilaciones provienen de los trabajadores en actividad (a quienes
se les descuenta un
porcentaje de
su salario con este fin). Esto quiere decir que los trabajadores
actuales solventan a los jubilados de hoy y que estos mismos
trabajadores serán los jubilados del mañana.
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